Portal San Óscar Romero
Mural de San Óscar Romero en la Universidad de El Salvador (1991) / Mural por Douglas Radamez Barahona, Giovani Ascencio Ardón y Raúl Lemus (Grupo Cinteupiltzin) / Foto por Pedro Nonualco vía Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0
San Óscar Romero (Uso legítimo con fines educativos)
Oración
¡Oh! Dios Padre Misericordioso, que por mediación de Jesucristo y la intercesión de la Virgen María, Reina de la Paz; y la acción del Espiritu Santo, concediste a San Óscar Romero la gracia de ser un Pastor ejemplar al servicio de la Iglesia; y en ella preferentemente a los pobres y los necesitados.
Haz, Señor, que yo sepa también vivir conforme al Evangelio de tu Hijo y concédeme por la intercesión de San Óscar Arnulfo Romero, el favor que te pido…(pídase), Así sea.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
Amen.
San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez
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Óscar Arnulfo Romero y Galdámez (1917-1980) nació en Ciudad Barrios, en el departamento de San Miguel, El Salvador, un 15 de agosto de 1917. Era de orígenes humildes, y se destacó de niño por su capacidad intelectual y profundidad espiritual. A los 13 años se fue al seminario menor en San Miguel y después al seminario mayor de San Salvador (San José de la Montaña). Trabajó como carpintero con su padre antes de entrar al seminario y en minería durante su tiempo como seminarista con sus hermanos para ayudar a su familia económicamente.
Fue mandado a la Universidad Gregoriana de Roma en 1937 para estudiar teología, graduándose cum laude en 1941. Se ordenó como sacerdote en Roma en 1942. Regresó a El Salvador un año después, trabajando como párroco en Anamorós y después en San Miguel. Ejerció su labor por 20 años en San Miguel, manejando la construcción de la nueva catedral, apoyando la formación de varios apostolados y estimulando el crecimiento en devoción a la Virgen María, especialmente bajo el título Reina de la Paz. Adicionalmente, fue nombrado rector del seminario San José de la Montaña y en el ‘66 secretario de la conferencia episcopal de El Salvador. Todo este trabajo pesó mucho sobre él, algo que le demostró en un retiro espiritual que luchaba con trastorno obsesivo-compulsivo y con la escrupulosidad.
En 1970 fue nombrado obispo auxiliar de San Salvador, y cuatro años después fue nombrado obispo de la diócesis de Santiago de María, su primera diócesis como obispo. En el '77, fue nombrado arzobispo de San Salvador, pero ese año también le tocó una tragedia. Su amigo, el P. Rutilio Grande, S.J., fue asesinado en Aguilares por un escuadrón de muerte de la fuerza pública. Después de la muerte de su amigo, Romero empezó a criticar al gobierno, la oligarquía económica y el ejército por violar los derechos humanos de los ciudadanos salvadoreños. En discursos y homilías dados por radio, exigió una nueva sociedad, economía y política que era justa e informada por valores cristianos. Sus discursos crecieron en popularidad, con 73% de salvadoreños viviendo en zonas rurales escuchándolo cada semana.
Un 24 de marzo de 1980, durante la celebración de misa en una capilla, el monseñor Romero fue asesinado por integrantes de un escuadrón de muerte. Su muerte causó gran luto en El Salvador, y su fama por santidad y lucha por justicia lo ha encariñado mucho hasta hoy en día con el pueblo salvadoreño.
En 1997, el entonces papa San Juan Pablo II otorgó a Óscar Romero el título Siervo de Dios. Por muchos años se veía que su proceso de canonización se quedaría quieto, pero en 2015, el Papa Francisco lo declaró beato por mártir, y en 2018 lo canonizó, declarándolo santo de la Iglesia Católica.
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La espiritualidad de san Óscar Romero se basa en entregar la vida de uno mismo a Jesucristo. Él buscaba hacer esto a través de la mortificación de los deseos carnales, en ir frecuentemente a los sacramentos, servir a los pobres y orar regularmente para que la voluntad de Dios se haga en su vida. Enfatizo la necesidad de todos en entregar su vida a Jesucristo para que un orden social justo pudiera manifestarse, y que el activismo y la fe deben ir juntos.
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¿Qué es el proceso de canonización?
El proceso de canonización es el proceso de la Iglesia católica de declarar a alguien santo. Un santo es una persona que está en el cielo, quien vivió una vida de virtud heroica o fue mártir por la fe, con una vida considerada digna de imitar. Para ser declarado santo por la Iglesia católica, el candidato tiene que pasar por un proceso que se divide en tres etapas:
1 - Examinación
2 - Beatificación
3 - Canonización
Examinación
La examinación tiene dos fases:
1) La examinación debe empezar cinco años después de la muerte del candidato, para obtener una mejor objetividad y evitar que las emociones que siguen después de la muerte impidan el juicio de la vida del candidato (aun así, el papa puede dispensar con este periodo de espera). El obispo de la diócesis donde el candidato murió es responsable por empezar la investigación después de que el postulador, que representa a los peticionarios de la causa de canonización, pide oficialmente al obispo que haga una investigación. El obispo consulta a los laicos locales, a la conferencia episcopal nacional y a la Santa Sede sobre si el candidato debe ser investigado. Una vez que la Santa Sede otorga al obispo un "nihil obstat" sobre si el candidato merece ser investigado para ser santo, la investigación puede comenzar. El obispo forma un tribunal diocesano que investiga la vida del candidato para determinar si vivió una vida de virtud heroica, practicando tanto las virtudes teologales como las cardinales. Para determinarlo, se citan testigos ante el tribunal y se recopilan y analizan documentos escritos por el candidato o sobre él. Al final de esta investigación, se resumen las pruebas y la recomendación, y si el tribunal determina que el candidato es digno de veneración, envía sus pruebas y recomendación a la Santa Sede en Roma.
2) La oficina del Vaticano que gestiona los procesos de canonización se denomina Dicasterio para las Causas de los Santos. Recibe las pruebas y el postulador elabora un resumen de las evidencias (el posito) para demostrar la virtud heroica del candidato en vida o que su muerte fue un martirio. El posito es examinado, cuestionado y votado por un panel de nueve teólogos, quienes, si la mayoría está a favor, remiten el asunto a los obispos y cardenales del dicasterio. Si ellos están de acuerdo con el panel de teólogos, presentan el caso al papa, quien debe dar su aprobación y autorizar un decreto declarando al candidato venerable o beato si fue mártir.
Beatificación
Para la beatificación de un venerable, debe probarse la existencia de un milagro por su intercesión. La Iglesia Católica define un milagro como algo ocurrido por la gracia de Dios, científicamente inexplicable, y en este contexto, debido a la intercesión de un venerable. Para la beatificación de un venerable, debe probarse la existencia de un milagro por su intercesión. La Iglesia Católica define un milagro como algo ocurrido por la gracia de Dios, científicamente inexplicable, y en este contexto, debido a la intercesión de un venerable. El milagro se somete a una investigación canónica como la mencionada anteriormente, y una vez que la Santa Sede promulga que efectivamente ocurrió, el Papa concede la beatificación al venerable. Esto lo convierte en beato, lo que permite una veneración litúrgica limitada en las regiones o comunidades religiosas donde realizó su labor. Para quienes fueron declarados mártires durante el proceso anterior, no se requiere ningún milagro para ser beatificados. Por esta razón, san Óscar Romero no necesitó dos milagros, ya que en 2015, el Papa Francisco declaró que Romero había sido martirizado.
Canonización
Para ser canonizado, el beato necesita otro milagro aprobado por el Dicasterio y el Papa en el mismo proceso. La canonización le otorga a la persona veneración pública por la Iglesia universal como santo.
La canonización de San Óscar Romero
El milagro de Óscar Romero para ser declardo santo fue lo siguiente:
Un 15 de diciembre de 2015, Cecilia Morales casi murió dando luz a su tercer hijo. Los doctores vinieron a su esposo y le dieron la noticia difícil: probablemente iba a morir esa noche. Su esposo, Alejandro, abrió su biblia y encontró una estampa del Msgr. Romero, y empezó a orar por la vida de su esposa. Inesperadamente, su esposa empezó a mejorar desde cuando terminó su oración. Testimonios de los doctores del hospital, radiografías, exámenes y más fueron enviados al Vaticano para comprobar que ella se curó milagrosamente. En marzo de 2018, la Santa Sede declaró que este evento era un milagro y en octubre de ese mismo año canonizó a Óscar Romero.
Peregrinación:
La tumba de San Óscar Romero se encuentra en la cripta de la Catedral Metropolitana de San Salvador. Se puede encontrar el horario de la catedral y la cripta aquí.
Catedral Metropolitana de San Salvador / Foto por Sombra2011 via Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0