Mujeres Católicas

Créditos de las imágenes del carrusel:

  1. Santa Clelia Barbieri (Dominio público)

  2. Beata Chiara Badano (Uso legítimo con fines educativos)

  3. Santa Teresa de Lisieux (Dominio público)

  4. Santa Zélie Martin (Dominio público)

  5. Santa María Antonia de Paz y Figueroa (Mama Antula) (Dominio público)

  6. Santa Nazaria Ignacia (Dominio público)

  7. Santa Laura Montoya (Dominio público)

  8. Beata María Romero Meneses (Dominio público)

  9. Santa Teresa de Los Andes (Dominio público)

  10. Santa Mariana de Jesús (Dominio público)

  11. Sierva de Dios Madre Clarita (Dominio público)

  12. Santa María de Jesús Sacramentado (Dominio público)

  13. Beata Madre Encarnación Rosal (Dominio público)

  14. Beata María Felicia de Jesús Sacramentado (Uso legítimo)

  15. Santa Rosa de Lima (Dominio público)

  16. Santa María Carmen Rendiles (Dominio público)

  17. Santa María Francisca de Jesús (Dominio público)

¿Quién encontrará a una mujer ideal?

Vale mucho más que las piedras preciosas. Su marido confía plenamente en ella, pues no carecerá de nada. Le da beneficios sin pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino y los trabaja con finas manos. Es como un barco mercante que trae de lejos sus provisiones. Se levanta cuando aún es de noche para dar el sustento a su familia y las órdenes a sus criadas. Examina y compra tierras, y con sus propias ganacias planta viñas. Se arremanga con decisión y trabaja con energía. Comprueba si sus asuntos van bien y ni de noche apaga su lámpara. Echa mano a la rueca y sus dedos manejan el huso. Tiende sus manos al necesitado y ofrece su ayuda al pobre. Su casa no le teme a la nieve, pues todos los suyos llevan vesitdos forrados. Se confecciona sus mantas y viste de lino y púrpura. Su marido es reconocido en la plaza, cuando se sienta con los ancianos del lugar. Teje y vende prendas de lino y proporciona cinturones a los comerciantes. Se reviste de fuerza y dignidad y no le perocupa el mañana. Abre su boca con sabiduría y su lengua instruye con cariño. Vigilia la marcha de su casa y no come el pan de balde. Sus hijos se apresuran a felicitarla y su marido hace su alabanza: "¡Hay muchas mujeres valiosas, pero tú las superas a todas!” Engañosa es la gracia y fugaz la belleza; sólo la mujer que teme al Señor es digna de alabanza.

- Proverbios 31

Recursos

Por tanto, también nosotros teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos, sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con constancia la carrera que se nos propone, fijos los ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe...” - Hebreos 12: 1-2